Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de noviembre de 2011

About Love and Lust: The Divinely Lust and Love Deities

Una de mis tantas fascinaciones radica en mi gusto por las religiones antiguas. Siempre quise mostrar la forma en la que cada una de esas religiones veían a sus divinidades del amor y la lujuria y creo que lo conseguí con el primer grupo de retratos que diseñé para, "About Love and Lust". Acá coloco a los primeros entre ellos.

Espero los disfruten tanto como yo disfruté crearles.



Aesma Daeva, Prince of Unspeakable Desires (Zoroastrismo)



Xochiquetzal, Primal Lust (Antigua Religión Maya)



Eros, The Source (Antigua Religión Griega)



Freya, Vanir of Love and War (Antigua Religíon Nórdica)



Aphrodite, Seductress (Antigua Religión Griega)




Kamadeva: The Deva of Love (Hindusimo)

Vos, un recuerdo y un presagio

(a ese ser que está más allá de mi entendimiento y mi razón, a ese alguien que espera por mí como yo espero por su ser)



Te fabricó un instante en donde la esperanza floreció tímida
Te elevaste en medio de un cúmulo de sueños
Esos que a pesar de la decadencia y el desespero
Se confabularon para darte vida en mi memoria.

Hilvanaste con deseos, con versos vetustos, con un suspiro lejano
Los retazos de momentos perdidos en el tiempo
Esos en donde me esperaba un futuro esperanzado
Y los convertiste en un único instante inmaculado
Frágil
Distante
Perfecto
Ese en donde vos anidás esperando que el mundo cambie
De la misma manera que cambiamos vos y yo en cada despertar

Te espero, aún en la ventana
Espero ver tus alas cobijándome
Espero que me desnudés de miedos y me abrás los ojos a tu radiante ser
Y se de tus ansias por abrir las alas
Por comerte el mundo
Y ascender en espiral

Se que cada noche contemplás esa misma constelación imaginaria
Se que te consolás con las caricias de la misma madre que me consuela
Se que lees los mismos versos en las mismas nubes
Se que cada domingo ves a través de la ventana esperando una respuesta silente

Se que esperás por mi, como yo espero por vos
Paciente y con una vela en las manos
Una que lleva nuestros nombres en la llama
Y que se alimenta de infinitas esperanzas.

Cada Veinticuatro Horas.

No te recuerdo de vidas anteriores
y no tengo idea alguna si te veré en las proyecciones futuras
esas que hago en mis sueños
no se quien sos y no sabes ni siquiera mi nombre completo
no te recuerdo de fabricaciones previas
y tampoco sos producto de deseos incumplidos
no tengo idea de que esperás cuando desesperás
no se si te exhasperan mis silencios
o si te aturden mis contundentes esdrújulas, esas que plagan mis versos...

Te tengo presente hoy
no te recuerdo de anoche, no se si existirás mañana
hoy, constante, consciente y consecuente
te veo hoy
te siento hoy
te vivo hoy


No me pidás adverbios temporales porque sabés que ni vos ni yo creemos en ellos
no me pidás milagros inalcanzables porque sabés que esos se gestan en la piel
no esperemos, no confiemos, no exijamos
dejemos libremente que lo que deba ser sea
que lo que se selle en un beso nos desarme de expectativas
y lo que se rompa en un abrazo
se construya en proximidad entre tu realidad y la mia



Nuestro ayer se quedó en las huellas que no he de recorrer de nuevo
el mañana, de ese no tenemos ideas más que lo que se supone o se espera
por hoy y solo por hoy
como programa de desintoxicación emocional
por hoy y solo por hoy
recordemos quienes somos
esos que se entregan en las sábanas
y caminan lado al lado fuera de ellas

hoy sos vos y soy yo
sin pasado, sin futuro, sin complejas expectativas
hoy somos nosotros...

domingo, 11 de julio de 2010

Pluvia



(M, te extraño tanto...)

El dulce aroma de la lluvia cayendo lentamente
me recuerda tu piel desnuda al anochecer
serena, poética y compleja
limpia y vital
completamente inalcanzable a pesar de estar a mi lado.

El rumor de la lluvia en mi ventana, deslizándose perezosamente
me recuerda tus versos antes de dormir
casi susurrados
casi descalzos de cualquier miedo o dolor
casi completos
casi míos...

El frío de la noche me recuerda tus ojos antes de dormir
tan cansados de todo aquello que no puedes resolver
tan plenos de esperanza
tan plagados de cuentos por contar, de castillos por construir
esos mismos que edificas en mis neuronas y plantas en mi piel.

El suave deslizar del agua en mis dedos trémulos
me recuerda la velada caricia que duerme en nuestro abrazo
el aliento sublimado de las palabras no dichas
el alma intensa de todo aquello que no existe aún pero mora en nosotros.

La lluvia cayendo lentamente cada noche
me recuerda como transformamos dos monosílabos egoístas
en esa palabra que conjuramos antes de dormir recordando quienes somos…

El dulce aroma de la lluvia cayendo lentamente
Me recuerda que estás tan cerca como mis memorias te traigan a mi lado…

Japa Mala



(Un poema a M)

Una a una se desgranan las cuentas
Un momento de calma
Dos instantes recordados lentamente
Tres intentos de fijarte en mi memoria
Cuatro, cinco, seis, tantas veces en las que fuimos uno

Inhalo los latidos de tu palpitante corazón
Exhalo el miedo de perderte
Cierro los ojos y abro mi mente
Permito que los recuerdos se apoderen de mi estado de total complejidad
Esa que te dedicaste a cultivar serenamente
Cuando ni siquiera nuestras palmas se tocaban
Pero nuestras almas se contoneaban en totalidad…

Diez, doce, veinte, tantas veces, tantos sueños
Me detengo en medio de aquel mantra que compusimos juntos
Me rehúso a creer que estás dentro de mí mientras tan solo te pienso
Mientras tan sólo te recuerdo
Treinta, treinta y tres, números mágicos que me recuerdan tu conciencia
Mi soledad es cada vez menos dolorosa cuando repito tu nombre
Y recuerdo tu aliento recuperando mis ausencias
Recobrando mi fuerza…

Respiro de nuevo el aroma del sándalo y de tu piel en mi memoria
Cuentas rojas y frías se deslizan en mis manos
De la misma manera que tu recuerdo se desliza en mi hipotálamo
Cincuenta, sesenta, setenta, ochenta, noventa y tantas veces
Esas mismas que te apareces en plenitud y en mi alma
Esas mismas que te me colás en los sueños
Esas mismas en las que se me olvida por completo que nunca te fuiste…

Monosílabos de vibrante trascendencia en sánscrito y en silencio
Tu nombre y el aroma del mate y el incienso en mi ventana
Cien,
Ciento uno
Siento uno, un solo respiro de tu alma
Ciento cinco, ciento seis, siento siete momentos eternos junto a vos
Ciento ocho veces he contado tu nombre con los ojos cerrados
Porque ahora ese es el único mantra que mi trascendencia conoce
Recuerdo de nuevo
Vos, yo, uno, dos
Un mantra que solo puede ser tu nombre…